
El arte de vivir está encerrado en dos palabras sencillas:
NO AFLOJAR.
Frente a los tres enemigos del hombre, el miedo, el amor y el hambre (alma, corazón y estómago) esas dos palabras tienen su más profunda trascendencia.
Cuando el destino y la suerte se confabulan contra uno, cuando hasta el mismo Dios parece que se ceba en uno, hay que sacar del último rincón del morral humano, la dura sencillez de esas dos palabras, las únicas que faltaron en el milagroso Credo de Cristo:
NO AFLOJAR.
Con este lema hasta la muerte lo respeta a uno. El consejo lo aprendí en el libro de todos: La Calle.
José Marín Cañas, Autor costarricense
